viernes, 28 de septiembre de 2012

Anuncios III

Continuamos con la serie de post dedicados a publicidades y en esta ocasión le toca en forma exclusiva a la marca Olivetti.
Salvo el primer aviso referido a la Lexikon 80 que apareció a mediados de la década del 50, el resto fueron publicados entre los años 1965/1972. 














miércoles, 26 de septiembre de 2012

Halda Portatil

Fue casi de casualidad, como si me estuviese buscando a mí y no al revés. Un día antes de irme de vacaciones visité un negocio de antigüedades al que voy de vez en cuando. Había algunas máquinas de escribir pero, entre todas ellas, medio escondido, se dejo ver un estuche desconocido, de color oscuro y manija de cuero, que me hizo recordar al utilizado por las máquinas de escribir Continental. 


Al abrirlo, una Halda portátil asomó las teclas. Me la lleve sin dudar después de llegar a un acuerdo con el vendedor por el precio (en ese local muy pocas máquinas lo tiene consignado, razón por la cual uno tiene que arrimarse hasta la caja y consultar el valor del artículo que le interese). Apenas me retiraba con la máquina ya en la mano, alguien entró preguntando donde se encontraban las máquinas de escribir por lo que, si llegaba un rato más tarde, quizás no la encontraba. 
La máquina presenta algunos detalles debido al uso y al tiempo. El más llamativo y que se ve a simple vista es que la tapa que cubre los tabuladores se encuentra torcida. Seguramente en algún momento la máquina se cayó y con el golpe se torció (descuadró), lo que implica que hoy en día no pueda abrirse del todo.


El segundo detalle lo componen el desgaste de la pintura en algunos lados (mas que nada, cerca de la barra espaciadora) y algunas manchas de tinta, que son las que mas me preocupan. Intente quitarlas con un poco de agua y detergente, utilizando un cepillo de dientes y refregando suavemente, aunque hasta ahora no vi muchos resultados. Quizás pruebe nuevamente con un poco de jabón blanco, pero no me gustaría dañar la pintura que además tiene la particularidad de poseer una textura rugosa.


En cuanto al funcionamiento, parece ser una máquina robusta. La probé en estos días y escribe muy bien. La cinta (que fue colocada al revés por el anterior dueño) todavía tiene algo de tinta. 
La característica que más me llama la atención es el selector de interlineado ya que en vez de ser una palanquita, como en otros modelos, es una perilla que se mueve en círculos. Toda una rareza. 


Otra particularidad es que el teclado tiene "ñ" minúscula pero no mayúscula, aunque tiene el símbolo " ~ para escribir la "Ñ" mayúscula con la "N". Además, carece de signos de admiración. 


En cuanto al diseño, me recuerda mucho a la Royal Arrow de la década del 40. No se si estarán emparentadas, creo que no, pero a simple vista sus curvas me llevan a pensar en esa similitud. 
La máquina puede desmontarse de la base de su estuche, y esta en particular tiene adherido sobre el fondo el boleto de compra del primitivo dueño. Así, puede leerse que fue adquirida en un remate del Banco de la Ciudad de Buenos Aires con fecha 18 de octubre de 1960 y que ya en ese momento presentaba "pequeños deterioros", como se dejó constancia en la descripción del artículo. En total, el precio pagado ascendió a $ 5.610.-, suma que desconozco si sería elevada o no. 


Pero eso no es todo. En el interior de la tapa del estuche se adhirió una tarjeta personal del comprador en la cual se indicaba que se otorgaría una recompensa en caso de ser hallada. 


El número de serie es P 97503 y según The Typewriter Database data de 1957, no muy lejana a la fecha en que fue adquirida en remate (1960). 
En la parte posterior tiene grabados, sobre un rectángulo de plástico, los datos del vendedor, el cual se encontraba ubicado en Montevideo, Uruguay. 



domingo, 23 de septiembre de 2012

De viaje con Hermes

En la semana que acaba de terminar hicimos con mi novia un mini viaje de cuatro días a la ciudad de Mar del Plata y nos llevamos la Hermes Baby naranja de paseo.
Para aquellos que no conozcan, Mar del Plata es una ciudad ubicada a unos 400 kms. de Capital Federal y si bien es una ciudad turística, de veraneo, tiene vida propia y puede visitarse todo el año. En lo personal, prefiero ir en temporada baja, que es cuando se la puede recorrer en forma tranquila, sin la cantidad enorme de gente que hay en verano. 
Nos alojamos en un hotel ubicado en el centro de la ciudad, frente a la Plaza Colón y al Casino Provincial. Lo mejor de todo fue el desayuno, abundante y con opciones, y lo no tan bueno la calefacción, ya que estaba prendida como si estuviésemos en Siberia y no hacia menos de 10 grados. 


El día posterior a nuestra llegada aprovechamos para hacer un recorrido por la ciudad para ver como estaba.
Esa tarde, mientras caminábamos por el barrio Los Troncos, nos topamos con la que fuera la casa de Veraneo de la familia Ocampo.  Es una casa de madera con cimientos de hierro, adquirida por la familia mediante catálogo (de hecho, en la casa tienen el folleto publicitario con los planos así como los documentos de la compra) construida enteramente en Inglaterra  y traída pieza por pieza a principios del siglo XX. 
En los años 20 la casa fue heredada por una de las hijas del matrimonio Ocampo, de nombre Victoria, quien fue fundadora y editora de la revista Sur, publicación en la cual escribieron Borges, Bioy Casares, Greene, y otros tantos escritores. 
En la década del 70  fue donada por su propietaria a la UNESCO, institución que vendió en remate tanto la casa (que fue adquirida por el municipio local) como los bienes muebles habidos en su interior (vajillas, mobiliario, cuadros, etc., los cuales fueron comprados por particulares) con el fin de adquirir fondos para mantener la otra casa donada por Victoria Ocampo y que se encuentra ubicada en San Isidro (localidad cercana a Capital Federal). 
Hoy en día la casa (que se la conoce como Villa Victoria) es un museo de arte, centro de exposiciones, salón de conferencias y de talleres abiertos al público. Tiene unos jardines muy cuidados en donde uno puede sentarse tranquilamente a disfrutar de unos mates de tarde.






Folleto entregado en la visita a la casa
También vistamos la ciudad de Miramar, distante a unos 50 Km. de Mar del Plata. Si bien tiene una población estable y actividad todo el año, dado que la mayoría de sus edificios se utilizan nada mas que en verano, y están vacíos gran parte del año, genera una especie de desolación caminar por entre esas moles de cemento con sus ventanas cerradas, locales tapiados esperando la temporada y calles en las cuales casi no hay gente. Recién al llegar a la plaza principal, centro del pueblo, se ve movimiento. 
Lo que siempre me gustó de Miramar es el camino costero, pegado al mar y que lo lleva a uno hasta el muelle de pescadores y al bosque.








Una curiosidad: sobre la ruta que lleva a Miramar se encuentra ubicada la Colonia Chapadmalal, la cual consiste en una serie de hoteles estatales construidos en 1939 y destinados principalmente a turismo social. Si bien algunos hoteles están en funcionamiento otros se encuentran enteramente abandonados. Impacta ver a través del vidrio la recepción vacía del hotel, las mesas arrumbadas en un costado y los pisos llenos de tierra. Lamentablemente no pude obtener una foto del interior. Aquí les dejo algunas imágenes que me llevaron a recordar la película El resplandor.









Vista de uno de los Hoteles de Chapadmalal (década del 40 apróx.)
Postal de Chapadmalal. Aparentemente, vacaciones llevadas
a cabo por la Fundación Eva Perón (1948/1955)
Y para terminar, lo que estaba faltando: algunas fotos de la costa de Mar del Plata, a la tarde y al amanecer, con más una postal de principios de siglo.











Vista de la antigua Mar del Plata (aprox. 1910/1920).
La llamada rambla francesa fue demolida en 1940.
PD: A pesar de haber buscado en tiendas de antigüedades, no encontré ninguna máquina de escribir para llevarme conmigo; no se por que razón, había ido con la idea de que iba a encontrar algo interesante. Pero si bien no tuve suerte en este aspecto, si la tuve con los libros. En una librería adquirí una biografía de Faulkner escrita por Joseph Blotner  y editada por Editorial Destino. Espero sea tan interesante como promete la contratapa.
Todas las veces que me puse a sacar fotos en las cuales aparecía Hermes, la gente que pasaba por al lado no solo se quedaba mirando sino que, lo mas llamativo, me preguntaban si la vendía y si le estaba tomando fotos para publicarla en mercadolibre. Una persona en Miramar hasta me consultó sobre el posible precio de venta de una Lettera que tenía. 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Uno y dos.

UNO: Agosto se pasó volando como diría mi abuela. Demasiado rápido y ahora ya estamos pisando septiembre y el final del invierno parece avecinarse (aunque no del frío, a no engañarse, que seguramente dure algún tiempo).
Este primer punto de los que componen el post de hoy (formato robado al escritor Rodrigo Fresán), se la dedico a mis amigos coleccionistas, Alberto y Natalio y a aquellos que no pudieron asistir a nuestro tercer encuentro.
Este sábado que pasó nos juntamos nuevamente a despuntar el vicio, cada uno con una máquina llevada para la ocasión (Alberto, una Mignon en proceso de revivir, Natalio dos Sun, una de las cuales presentaba una modificación media extraña que no pudimos dilucidar bien y quien escribe una Hermes Baby de las primeras, perfecta para introducir en una mochila).
La pasamos realmente bien y sobre todo agradezco el regalo que nos hizo Alberto: una cajita de cinta de máquina de escribir marca Kores totalmente nueva y sin usar, toda una rareza!
Acá les dejo fotos de la Mignon (de las dos Sun lamentablemente descubrí que no sacamos fotos) y de la cinta:



También les dejo el link al recientemente creado foro de la Unión de Coleccionistas de  Antiguas Máquinas de Oficina de Argentina (ucamora.mforos.com) sitio creado por Alberto. 

DOS: Este mes que pasó lleve a reparar y ya está conmigo una Remington Rand Model 1 adquirida en julio. Presenta un diseño muy particular al igual que sus hermanas, la Remington Noiseless (a la que le voy a dedicar un post en breve) y la Remington Model 9 (hace poco se me escapó una: la vi en una vidriera pero el anticuario ya la había vendido  NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!).
La máquina tenía roto el mecanismo de interlineado por lo que tuve que recurrir al canibalismo. Saque la pieza necesaria de otra Model 1 que había comprado en su momento pensando que podía llegar a arreglarse pero que, al desembalarla (venía desde la Ciudad de Rosario), supe que era irrecuperable (triste realidad!). Si bien al principio fue una decepción, al adquirir esta segunda máquina en muchísimo mejor estado, reconozco que fue una suerte haber adquirido la primera. 
En lo que hace a su arreglo y funcionamiento, quedó muy bien. Es bastante silenciosa (o quizás sea mi imaginación) y me sorprendió sentirla suave al escribir. Lo que más me gusta de este modelo es su diseño, especialmente esas líneas inspiradas en Art Deco (correjirme si me equivoco) y el hecho de que tanto el color negro como los cromados aún conservan el brillo original.
Como muestra de su escritura, les dejo la transcripción de unas estrofas de una canción que, en una noche como hoy, fría, nublada y con lluvia, parece ideal para escuchar: Dream a little dream of me.